No existe una cifra oficial exacta del número de boxeadores que han fallecido en el ring. Los registros históricos más completos sobre las muertes en el boxeo indican que más de 2.000 fallecidos en los ámbitos profesional, amateur, del «Toughman» y de entrenamiento, a partir de 1724. En cuanto al boxeo profesional moderno, el Fallecimientos en el boxeo profesional entre 2000 y 2019 Un estudio, publicado a través de la Asociación de Comisiones de Boxeo y basado en investigaciones sobre medicina en el ring, reveló que Un total de 100 fallecimientos en el boxeo profesional entre 2000 y 2019, incluido 84 fallecimientos por lesión cerebral durante la competición tras las exclusiones. Muchos boxeadores no fallecieron literalmente dentro del ring, sino más tarde a causa de las lesiones sufridas durante un combate.
Es difícil comparar las estadísticas de fallecimientos en el boxeo, ya que las distintas fuentes contabilizan aspectos diferentes. Algunas incluyen únicamente los combates profesionales. Otras incluyen los combates amateurs, las lesiones sufridas durante los entrenamientos, los combates no autorizados y las muertes que se produjeron horas o días después de la campana final. Por eso, la formulación más precisa suele ser “muertes por lesiones sufridas en el ring”, y no solo las muertes que se produjeron entre las cuerdas.
Este artículo analiza las cifras, por qué varían, cómo se compara el boxeo con el número de fallecimientos en otros deportes de combate en general, y presenta diez casos trágicos que cambiaron la forma en que se habla de la seguridad de los luchadores.
Tabla de contenido
- ¿Cuántos boxeadores han fallecido en el ring?
- Por qué varían las cifras de muertes en el boxeo
- Muertes en el boxeo frente a víctimas mortales en los deportes de combate
- 10 casos trágicos de boxeadores que fallecieron a causa de lesiones sufridas en el ring
- ¿Qué suele provocar las muertes en el boxeo?
- ¿Se ha vuelto más seguro el boxeo?
- Qué deben aprender los aficionados a los deportes de combate de estos casos
- Conclusión
- Preguntas frecuentes sobre las muertes en el boxeo
¿Cuántos boxeadores han fallecido en el ring?
No existe una cifra global universalmente aceptada sobre el número de boxeadores que han fallecido en el ring. La cifra varía en función de la época, el tipo de combate y de si la fuente incluye las muertes ocurridas tras el combate.
Una lista histórica de fallecimientos debidos a lesiones relacionadas con el boxeo indica que, en 1995, se estimaba que unos 500 boxeadores habían fallecido a causa de lesiones relacionadas con este deporte desde la introducción de las Reglas del Marqués de Queensberry en 1884. La misma fuente indica que solo en 1953 fallecieron 22 boxeadores y advierte de que su lista está incompleta.
En lo que respecta al boxeo profesional moderno, una de las fuentes más fiables disponibles es el estudio «Professional Boxing Fatalities From 2000 to 2019» (Fallecimientos en el boxeo profesional entre 2000 y 2019), presentado por la Asociación de Médicos de Ring y difundido por la Asociación de Comisiones de Boxeo. Este estudio hace referencia a la «Colección de fallecimientos en el boxeo de Manuel Velázquez», identifica un total de 100 fallecimientos en el boxeo profesional durante ese periodo de 20 años y centra el análisis principal en 84 fallecimientos por lesiones cerebrales sufridas durante la competición.
Conclusión clave: el boxeo está mucho más regulado que en épocas anteriores, pero siguen produciéndose lesiones mortales. Este deporte es más seguro de lo que solía ser. No es seguro.
Por qué varían las cifras de muertes en el boxeo
Las cifras varían porque las distintas fuentes utilizan definiciones diferentes.
Algunos registros solo tienen en cuenta los combates profesionales. Otros incluyen combates amateur, fallecimientos durante los entrenamientos, combates no autorizados, eventos al estilo «Toughman» o fallecimientos que se produjeron días después del combate. Los registros más antiguos también están incompletos, sobre todo en el caso de los combates regionales, en los que los informes médicos y la cobertura mediática eran limitados.
También hay un problema de terminología. Un boxeador que fallece en el hospital tras un combate puede seguir incluyéndose en los debates sobre “muertes en el ring”, ya que la lesión mortal se produjo durante el combate. Por eso, la expresión más precisa suele ser “falleció a causa de las lesiones sufridas en el ring”.”
Este es el principal problema con la propia palabra clave. La gente busca cuántos boxeadores han fallecido en el ring, pero una respuesta responsable debe explicar qué significa realmente “en el ring”.
Muertes en el boxeo frente a víctimas mortales en los deportes de combate
El debate más amplio en torno a las muertes en los deportes de combate abarca el boxeo, las MMA, el kickboxing, el muay thai y otros deportes de lucha. Resulta difícil establecer comparaciones directas, ya que estos deportes tienen normas diferentes, historias distintas y criterios de notificación distintos.
El boxeo cuenta con una trayectoria profesional documentada mucho más larga que las MMA modernas, por lo que su historial de muertes es mayor y más antiguo. Además, presenta un patrón de riesgo específico: los púgiles pueden ser derribados, se les puede hacer la cuenta y se les puede permitir continuar. Eso forma parte del dramatismo del boxeo, pero también puede suponer traumatismos craneales repetidos a lo largo de varios asaltos.
Las MMA tienen sus propios riesgos, pero la mecánica con la que se pone fin a los combates es diferente. Las llaves, las sumisiones, el control en el suelo y las interrupciones del árbitro modifican el perfil de lesiones. La misma presentación sobre las muertes en el boxeo entre 2000 y 2019 señala 19 fallecimientos de deportistas de MMA desde 1998, incluyendo situaciones de entrenamiento, previas al combate, en el ámbito amateur y en el profesional. También señala 8 fallecimientos relacionados con lesiones cerebrales, 3 de ellos en combates profesionales regulados.
Eso no significa que un deporte sea “seguro” y el otro “inseguro”. Significa que las comparaciones deben hacerse con rigor. La larga trayectoria del boxeo y su estructura, basada en repetidos golpes a la cabeza, hacen que su historial de muertes sea especialmente elevado, mientras que el historial moderno más breve de las MMA y sus reglas diferentes dan lugar a un perfil de riesgo distinto.
La cuestión más importante es muy sencilla: todos los deportes de combate necesitan una supervisión médica rigurosa, una organización responsable de los combates, una preparación para situaciones de emergencia y una información veraz.
10 casos trágicos de boxeadores que fallecieron a causa de lesiones sufridas en el ring
Esta lista no está ordenada por importancia. Se evita entrar en detalles gráficos y se centra en lo que cada caso revela sobre los riesgos, la seguridad y la historia del boxeo.
1. Andy Bowen
Andy Bowen falleció tras su combate de 1894 contra Kid Lavigne. Según los registros históricos, Bowen se golpeó la cabeza contra el ring de madera tras caer al suelo en el decimooctavo asalto, nunca recuperó la conciencia y falleció a la mañana siguiente.
Su caso pertenece a una época mucho más dura del boxeo, en la que las condiciones del ring y la supervisión médica distaban mucho de los estándares actuales. También es un buen recordatorio de que, en los inicios del boxeo, el peligro no se limitaba únicamente a los golpes. El propio entorno del ring podía agravar una lesión grave.

2. Walter Croot
Walter Croot falleció en 1897 tras pelear contra Jimmy Barry. Según los registros, Croot nunca recuperó la conciencia y murió al día siguiente a causa de una lesión cerebral. La lesión mortal se atribuyó al golpe que se dio en la cabeza al caer sobre un suelo de madera sin acolchar.
Este es uno de esos casos antiguos en los que la infraestructura de este deporte forma parte de la historia. El acolchado moderno del ring, las normas sobre la lona y los protocolos de emergencia no surgieron por casualidad. Son el resultado de décadas de duras lecciones.

3. Tommy McCarthy
Tommy McCarthy falleció tras enfrentarse a Owen Moran en 1910. Los registros históricos indican que sufrió una fractura de cráneo y que McCarthy falleció a la mañana siguiente.
El caso refleja el panorama del boxeo de principios del siglo XX: combates frecuentes, supervisión médica limitada y una cultura que a menudo consideraba el sufrimiento como prueba de fortaleza. McCarthy no necesita un relato largo y dramático para dejar claro su argumento. Su muerte se inscribe en ese patrón más amplio de un deporte que aún está aprendiendo a proteger a sus propios deportistas.

4. Frankie Campbell
Frankie Campbell falleció en 1930 tras enfrentarse a Max Baer. Según los registros históricos, Campbell quedó inconsciente en el ring y murió horas más tarde en el hospital.
El caso de Campbell se convirtió en una de las primeras tragedias más comentadas del boxeo, en parte porque Baer llegó a ser posteriormente campeón de peso pesado y en parte porque la muerte le persiguió emocionalmente durante años. También pone de manifiesto que las lesiones mortales en el boxeo afectan a más de una esquina. El boxeador, el rival, el árbitro, los entrenadores, la familia y los espectadores se convierten todos en parte de un momento que nadie deseaba.
Aquí es donde se desmorona la mitología de este deporte. El boxeo vende rivalidad, intimidación y daño. Pero ningún boxeador serio sube al ring deseando ese resultado.

5. Ernie Schaaf
Ernie Schaaf falleció en 1933 tras enfrentarse a Primo Carnera. Según los registros, Schaaf sufrió una derrota por nocaut en el decimotercer asalto, quedó inconsciente, fue operado y falleció cuatro días después.
Su caso se suele analizar en relación con el daño acumulado, ya que Schaaf había recibido golpes en combates anteriores a la pelea contra Carnera. Ese detalle es más importante que el resultado final. Las muertes en el boxeo no siempre se deben a un único intercambio de golpes aislado. A veces, el peligro es acumulativo: un combate duro, luego otra concentración de entrenamiento, y después otra noche bajo los focos antes de que el cuerpo se haya recuperado por completo.
La muerte de Schaaf encaja con uno de los puntos centrales del artículo. Puede que el golpe final sea el momento más visible, pero el riesgo puede estar gestándose mucho antes de que se produzca.

6. Benny “Kid” Paret
Benny “Kid” Paret falleció en 1962 tras su tercer combate contra Emile Griffith. Los registros históricos indican que sufrió lesiones cerebrales, y que Paret falleció diez días después del combate.
La muerte de Paret merece un mayor contexto, ya que se convirtió en uno de los episodios más controvertidos en materia de seguridad en el mundo del boxeo. El combate se retransmitió por televisión, la interrupción se produjo tras una paliza prolongada y las repercusiones desencadenaron un serio debate público sobre si el boxeo se había vuelto demasiado complaciente al permitir que boxeadores valientes recibieran demasiado daño.
Además, avivó el debate sobre la responsabilidad del árbitro. El valor de un luchador no puede ser el único factor que cuente dentro del ring. En algún momento, alguien ajeno al daño tiene que tomar la decisión que el luchador quizá nunca tome por sí mismo.

7. Davey Moore
Davey Moore falleció en 1963 tras enfrentarse a Sugar Ramos. Según los registros, Moore se desplomó tras el combate y falleció 75 horas después.
La muerte de Moore se produjo en un momento de intenso debate público sobre la seguridad en el boxeo. El caso también pone de manifiesto por qué la expresión “falleció en el ring” puede resultar engañosa. La lesión mortal se produjo durante el combate, pero la muerte se produjo más tarde.

8. Duk Koo Kim
Duk Koo Kim falleció tras su combate por el título mundial de 1982 contra Ray Mancini. Según los registros, Kim murió cuatro días después del combate a causa de un hematoma subdural. Su muerte está estrechamente relacionada con importantes cambios en las normas de seguridad, entre ellos la reducción de la duración de los combates por el título mundial de 15 a 12 asaltos.
El caso de Kim merece más atención que la mayoría, ya que cambió el boxeo moderno. El antiguo formato de campeonato de 15 asaltos había formado parte durante mucho tiempo de la identidad de este deporte, pero también prolongaba el tiempo en el que los boxeadores podían sufrir agotamiento, deshidratación y traumatismos craneales acumulados. Tras la muerte de Kim, el boxeo ya no pudo seguir considerando esa duración adicional de los combates por el título como una mera tradición.
La tragedia también afectó a la percepción que el público tenía del boxeo. Obligó a las comisiones, a los promotores, a los médicos y a las cadenas de televisión a plantearse una pregunta fundamental: ¿cuánto sufrimiento debe permitir un deporte en nombre del espectáculo?

9. Día de San Patricio
Patrick Day falleció en 2019 tras sufrir un traumatismo craneoencefálico durante su combate contra Charles Conwell. Según las noticias de la época, Day falleció cuatro días después de haber sido noqueado, tras recibir atención de urgencia en el hospital.
La muerte de Day supuso un duro golpe para el boxeo moderno, ya que ocurrió en una época caracterizada por una mayor concienciación médica, una mayor regulación y un mayor escrutinio público. No se trató de una de esas antiguas tragedias del boxeo en blanco y negro, propias de un mundo diferente. Ocurrió en el contexto del ciclo mediático moderno, en el que aficionados, periodistas y boxeadores pudieron asimilar la noticia en tiempo real.
Su caso también nos recuerda que las normas actuales reducen el riesgo, pero no pueden eliminarlo por completo. Un combate puede estar autorizado, supervisado y organizado de forma profesional, y aun así acabar provocando una lesión catastrófica.

10. Kazuki Anaguchi
Kazuki Anaguchi falleció en febrero de 2024 tras sufrir un hematoma subdural durante su combate celebrado en diciembre de 2023 en Tokio, según informaciones que citan a la Comisión Japonesa de Boxeo. Tenía 23 años.
La muerte de Anaguchi es uno de los ejemplos más recientes de que las muertes en el boxeo no son solo cosa del pasado. Incluso en entornos modernos y regulados, un boxeador puede sufrir una lesión catastrófica durante un combate oficial.

¿Qué suele provocar las muertes en el boxeo?
La mayoría de las lesiones mortales en el boxeo están relacionadas con traumatismos craneales, especialmente con lesiones cerebrales traumáticas. Un estudio sobre la mortalidad en el boxeo profesional realizado en 2010, resumido en la presentación de la Asociación de Médicos de Ring, analizó 339 fallecimientos en el boxeo profesional entre 1950 y 2007. Se constató que 791 de los 744 casos estaban relacionados con resultados de KO o TKO, incluidos 641 de KO y 151 de TKO.
A menudo, las lesiones no se aprecian de inmediato. Un boxeador puede parecer cansado, dolorido o inestable, en lugar de gravemente herido. En casos graves, la hemorragia o la inflamación alrededor del cerebro pueden agravarse una vez finalizado el combate.
Entre los factores de riesgo habituales se incluyen los golpes repetidos en la cabeza, las interrupciones tardías, el estrés derivado de la pérdida de peso, la deshidratación, una recuperación deficiente entre combates, los enfrentamientos desiguales y los recursos médicos limitados en los eventos de menor envergadura. Ninguno de estos factores garantiza un desenlace mortal, pero ayudan a explicar por qué son importantes los protocolos de seguridad.
¿Se ha vuelto más seguro el boxeo?
El boxeo es ahora más seguro de lo que era en épocas anteriores.
En la actualidad, este deporte cuenta con combates por el título más cortos, un mayor número de suspensiones médicas, médicos junto al ring, mejores planes de emergencia, mejores condiciones en el ring y una normativa más estricta en las principales jurisdicciones. El análisis de las muertes en el boxeo profesional entre los años 2000 y 2019 pone de manifiesto que la tasa de mortalidad actual es mucho menor que los promedios históricos, aunque sigue señalando las muertes relacionadas con lesiones cerebrales como un riesgo persistente.
El resumen de mortalidad de 2010 también señalaba un descenso significativo de las muertes a partir de 1983, entre cuyas posibles causas se incluyen un menor número de combates por carrera, carreras más cortas, una mayor supervisión médica, la mejora de los requisitos normativos y el abandono de los combates por el título a 15 asaltos.
Aun así, «más seguro» no significa «seguro». El boxeo se basa en golpes repetidos, a menudo en la cabeza. Por eso, la supervisión médica, el criterio del árbitro, la organización responsable de los combates y el seguimiento posterior al combate son fundamentales para la protección de los púgiles.
Qué deben aprender los aficionados a los deportes de combate de estos casos
Las historias anteriores ponen de manifiesto un patrón que pasa fácilmente desapercibido cuando el boxeo se presenta como un espectáculo. Las lesiones mortales rara vez se deben a un simple golpe. A menudo implican daños acumulados, síntomas tardíos, incertidumbre médica y decisiones tomadas bajo presión por parte de los púgiles, las esquinas, los árbitros, los médicos, los promotores y las comisiones.
Para los aficionados, la moraleja no es dejar de ver el boxeo, sino verlo con más respeto por lo que está sucediendo ante nuestros ojos.
Un boxeador con “buena resistencia” sigue recibiendo golpes. Una remontada espectacular en los últimos compases puede ser heroica y peligrosa al mismo tiempo. Una parada que, en ese momento, parece prematura, puede verse de forma muy diferente cuando se tiene en cuenta lo que el árbitro está tratando de evitar.
Ahí es donde el boxeo exige más a su público. Este deporte sigue pudiendo ser emocionante, técnico, emotivo y de gran importancia cultural. Pero el riesgo nunca debe considerarse como algo secundario.
Conclusión
Entonces, ¿cuántos boxeadores han fallecido en el ring? La respuesta más acertada es que no existe una cifra exacta. Los registros históricos más amplios sobre fallecimientos en el boxeo apuntan a más de 2.000 muertes en diversos contextos relacionados con este deporte, mientras que una investigación sobre el boxeo profesional moderno ha identificado un total de 100 fallecimientos entre 2000 y 2019, incluidas 84 muertes por lesiones cerebrales durante la competición.
Las cifras son importantes, pero la forma de expresarlas también lo es. Muchos boxeadores no murieron, en sentido estricto, en el ring. Murieron a causa de las lesiones que sufrieron allí.
Esa distinción es algo más que una cuestión técnica. Nos recuerda que el peligro del boxeo no siempre desaparece cuando suena la campana.
Para cualquiera que siga los deportes de combate, la postura más respetuosa es también la más sincera: disfrutar de la destreza, comprender el riesgo y no olvidar nunca que cada luchador que se sube al ring se enfrenta a algo real.
Preguntas frecuentes sobre las muertes en el boxeo
No existe una cifra definitiva. Los registros generales de fallecimientos relacionados con el boxeo incluyen más de 2.000 muertes en el ámbito amateur, profesional, del «Toughman» y durante los entrenamientos desde 1724 en adelante, mientras que los estudios sobre el boxeo profesional moderno han contabilizado un total de 100 fallecimientos en el boxeo profesional entre 2000 y 2019.
No hay una cifra anual fija. Las muertes eran más frecuentes en épocas anteriores, mientras que el boxeo profesional moderno, regulado, presenta una tasa de mortalidad más baja. Entre los años 2000 y 2019, los investigadores identificaron un total de 100 muertes relacionadas con el boxeo profesional en 428 904 combates profesionales, incluidas 84 muertes por lesiones cerebrales sufridas durante la competición, tras las exclusiones pertinentes.
Entre los casos más conocidos se encuentran los de Benny “Kid” Paret, Davey Moore, Duk Koo Kim, Patrick Day y Kazuki Anaguchi. Otros ejemplos históricos anteriores son los de Andy Bowen, Walter Croot, Tommy McCarthy, Frankie Campbell y Ernie Schaaf. Algunos fallecieron durante el combate o inmediatamente después, mientras que otros murieron más tarde a causa de las lesiones sufridas en el combate.
La causa más habitual es un traumatismo cerebral grave. Un estudio sobre la mortalidad en el boxeo profesional reveló que la mayoría de las muertes estaban relacionadas con resultados de nocaut o nocaut técnico, siendo el traumatismo cerebral la principal causa de preocupación.
No hay una respuesta clara que se resuma en una sola cifra. El boxeo tiene una historia documentada mucho más larga y un mayor número de fallecimientos registrados. Las MMA tienen una historia moderna más breve y presentan riesgos diferentes, ya que los combates pueden terminar mediante sumisiones, control en el suelo o golpes. Una presentación sobre medicina en el ring señala 19 fallecimientos de deportistas de MMA desde 1998 en contextos de entrenamiento, previos al combate, amateur y profesional, en comparación con un total de 100 fallecimientos en el boxeo profesional entre 2000 y 2019, según el análisis sobre el boxeo.










